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Un Niño Más de Latinoamérica

agosto 25, 2006

En una de las millones de comunidades Latinoamericanas, que viven en niveles inferiores a la pobreza, nació este niño. El al igual que sus 7 hermanos, no se tuvo el dinero suficiente para poder ir a un hospital, la asistencia a la hora del alumbramiento la dio una vecina, que en estos casos hacia las funciones de partera en el Barrio.

Ambos padres iletrados y con muy pocas posibilidades de salir adelante. El padre decide dejar su trabajo en el campo e ir a la gran ciudad, para trabajar de estibador, abandonando a toda la familia. El niño no lo sintió ya que tenía pocos meses de nacido y sus hermanos tampoco por que este era un hombre tosco y grosero que jamás, probablemente por falta de tiempo, demostró amor hacia su esposa e hijos. Como el mismo niño lo contaría años después el era un verdadero “pozo de ignorancia”.

Para su primera foto, la familia tuvo que ahorrar mucho tiempo, tanto así que no se la toman hasta los 3 años de edad, con ropa y zapatos prestados por el fotógrafo, ya que los andrajos que portaba el menor no eran dignos de ser retratados.

La madre es la típica mujer latinoamericana, fuerte y reacia a darse por vencida. Ella logra por si sola criar a 5 hombres y 3 mujeres de bien, pero en extrema pobreza y sin ayuda de nadie. Cuando el niño tenia 7 años, su madre decide partir a la gran ciudad en busca de su esposo, para lo que hace un viaje de 13 días en un camión apretujada entre decenas de personas y animales, se lleva a sus 8 hijos.

Al llegar a la ciudad toman un taxi, es la primera vez que se suben a un automóvil, pero se encuentran con la sorpresa de que el esposo ya se ha casado nuevamente y prefiere quedarse con su nueva esposa e hijos. Esta es la ultima imagen que tendría de su padre.

Sin lugar a donde ir y con prácticamente nada en los bolsillos la familia consigue como techo un cubículo en el sótano de un bar, que normalmente cuando llovía el nivel del agua subía hasta la altura de las rodillas.

A los 9 años recibe el primer regalo de su vida, el municipio distribuye juguetes a los niños pobres por Navidad, el obtiene un carrito de cuerda. Por necesidad, a esa misma edad empieza a trabajar, vendiendo frutas en el puerto, ganandose varias reprimendas del hermano mayor, por no vocear lo suficiente los productos.

Después de un par de años, cuando cumple los 11, tiene por primera vez la oportunidad de ir a una escuela, pero solo es para alfabetización. La madre todos los días después de regresar de su trabajo de empleada domestica, le lavaba el único pantalón que tenia, para que al día siguiente pueda regresar a la escuela.

Con el pasar del tiempo en el barrio se hizo muy querido entre amigos y vecinos , por sus muestras de altruismo y generosidad, quienes lo fueron ayudando y lo apodaron “LULA”.

Estos son algunos de los escollos que tuvo que sortear Luiz Inácio Lula da Silva, quien tuvo que ser limpiabotas, ayudante de tintorería, mecánico entre otras antes de cumplir el sueño de su madre y ser el único de su familia en tener estudios, para luego convertirse en presidente de Brasil

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